
Te recojo en coche, no sabes a dónde vamos, hemos quedado pero no hemos hablado a dónde vamos a ir. Me das dos besos y te pones el cinturón, "¿a dónde vamos a ir?" me preguntas, "es una sorpresa".
Arranco el motor y comienzo a conducir... pongo la radio y te pido que cambies el disco, me apetece escuchar algo en español, algo que pueda cantar. Me miras, estoy impresionante, dos coletas, gafas de sol de aviador, grises, llevo una camiseta de mangas cortas negra y la minifalda escocesa, con los calcetines por las rodillas de rayas rojas y negras y con las botas militares... te encanta como voy, te encanta esta ropa.
Cuando cojo la autovía y empiezas a darte cuenta de que el camino será largo vuelves a preguntarme, "confía en mí" te pido... te callas y miras a la carretera buscando una idea de a dónde vamos... me miras, no puedes apartar la vista de mis piernas, se levantan al ritmo del cambio de marchas, cuando piso el embrague levanto tanto la pierna izquierda que la falda se baja un poco.. estás embobado viendo las piernas, me miras y ves como mis labios tararean la canción que suena en la radio, me ves tan bonita cantando.
Cuando por fin ves la costa alucinas, te llevo a la playa, después de una hora de camino me aparto por un caminito, el sol se está poniendo y la luz rojiza del atardecer enrojece aún más mi cabello pelirrojo, las gafas de sol ya están de sobra, así que me coloco unas gafas de pasta negra, no me conocías mis gafas nuevas, qué morbazo te da verme con las gafas de pasta y las dos coletas, te encanta.
Sigo bajando por el camino y paro el coche en una explanada, "¿salimos?"me preguntas... "no, quédate aquí". En ese momento abro las piernas y bajo mi mano derecha, por un momento crees que voy a poner a masturbarme allí mismo, pero no, sólo voy a tirar de la palanca para echar para atrás el sillón mientras con la izquierda reclino el respaldo hasta quedar tumbada. "¿tienes?" me preguntas.
"ésa es mi sorpresa, hace un mes que tomo la píldora", buff, llevabas una hora caliente y ya no puedes más, me tocas el muslo cuando descubres que no llevo ropa interior, estas ardiendo, notas como la temperatura sube en todo tu cuerpo, sin esperar ni un momento te quitas la camiseta y los pantalones, lo dejas todo desparramado y te tumbas encima mía, no puedes creerlo. Me subes las falda y comienzas a penetrarme, lentamente mientras me subes la camiseta y me muerdes los pezones, no podías creerlo, el sol dejaba todo de un tono rojizo, se escuchaba el mar de fondo, sonido que ahogué con mis gemidos mientras notaba tu viril dureza entre mis muslos, el calor de tu piel frotándose con la mía, la respiración agitada del esfuerzo de tu movimiento, mis uñas se clavaron en tu espalda buscando el placer del dolor, "córrete conmigo, ahora, a la vez", y fue en ese momento donde yo sentí el semen dentro de mí, al mismo tiempo que un grito de placer dejaba todo en silencio, para dejar a las olas continuar con su música que envolvía el entorno. Un beso, suave, lento, un beso nos encerró en un brazo dejándonos dormidos hasta que el frío de la noche nos despertó y nos volvimos, aún tenemos que volver...
Arranco el motor y comienzo a conducir... pongo la radio y te pido que cambies el disco, me apetece escuchar algo en español, algo que pueda cantar. Me miras, estoy impresionante, dos coletas, gafas de sol de aviador, grises, llevo una camiseta de mangas cortas negra y la minifalda escocesa, con los calcetines por las rodillas de rayas rojas y negras y con las botas militares... te encanta como voy, te encanta esta ropa.
Cuando cojo la autovía y empiezas a darte cuenta de que el camino será largo vuelves a preguntarme, "confía en mí" te pido... te callas y miras a la carretera buscando una idea de a dónde vamos... me miras, no puedes apartar la vista de mis piernas, se levantan al ritmo del cambio de marchas, cuando piso el embrague levanto tanto la pierna izquierda que la falda se baja un poco.. estás embobado viendo las piernas, me miras y ves como mis labios tararean la canción que suena en la radio, me ves tan bonita cantando.
Cuando por fin ves la costa alucinas, te llevo a la playa, después de una hora de camino me aparto por un caminito, el sol se está poniendo y la luz rojiza del atardecer enrojece aún más mi cabello pelirrojo, las gafas de sol ya están de sobra, así que me coloco unas gafas de pasta negra, no me conocías mis gafas nuevas, qué morbazo te da verme con las gafas de pasta y las dos coletas, te encanta.
Sigo bajando por el camino y paro el coche en una explanada, "¿salimos?"me preguntas... "no, quédate aquí". En ese momento abro las piernas y bajo mi mano derecha, por un momento crees que voy a poner a masturbarme allí mismo, pero no, sólo voy a tirar de la palanca para echar para atrás el sillón mientras con la izquierda reclino el respaldo hasta quedar tumbada. "¿tienes?" me preguntas.
"ésa es mi sorpresa, hace un mes que tomo la píldora", buff, llevabas una hora caliente y ya no puedes más, me tocas el muslo cuando descubres que no llevo ropa interior, estas ardiendo, notas como la temperatura sube en todo tu cuerpo, sin esperar ni un momento te quitas la camiseta y los pantalones, lo dejas todo desparramado y te tumbas encima mía, no puedes creerlo. Me subes las falda y comienzas a penetrarme, lentamente mientras me subes la camiseta y me muerdes los pezones, no podías creerlo, el sol dejaba todo de un tono rojizo, se escuchaba el mar de fondo, sonido que ahogué con mis gemidos mientras notaba tu viril dureza entre mis muslos, el calor de tu piel frotándose con la mía, la respiración agitada del esfuerzo de tu movimiento, mis uñas se clavaron en tu espalda buscando el placer del dolor, "córrete conmigo, ahora, a la vez", y fue en ese momento donde yo sentí el semen dentro de mí, al mismo tiempo que un grito de placer dejaba todo en silencio, para dejar a las olas continuar con su música que envolvía el entorno. Un beso, suave, lento, un beso nos encerró en un brazo dejándonos dormidos hasta que el frío de la noche nos despertó y nos volvimos, aún tenemos que volver...

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